Coronavirus: ¿ AISLAMIENTO SOCIAL O EXPERIENCIAS RECUPERADAS?

El virus que se expande cada vez más por todo el mundo genera preocupación en el común de la gente, que se ve sumergida en una sociedad afectada por la psicosis, la falta de mercadería y el aislamiento social, pero lo que no se muestra son los beneficios que nos presenta la situación.

Como una buena forma de empezar esta nota, me parece conveniente expresarles mí opinión al respecto a partir de mí experiencia personal hasta el día de hoy.

Hace aproximadamente un mes organicé un viaje, cuando el tema planteado aún no tenía vigencia en el país, el que pude realizar sin ninguna restricción. Antes de que llegara la fecha en la cual me tocaba regresar a casa, se dictó la cuarentena obligatoria y la cancelación de viajes a larga distancia, por lo que con mi familia decidimos tomar las medidas de prevención y el arreglo para poder viajar en otro momento.

Ahora, nos encontramos lejos de nuestro hogar y cumplimos el aislamiento que se ha pedido, porque somos concientes de que es la única forma de frenar la propagación del virus.

Realmente ¿podría considerarse un aislamiento? ¿O mejor sería pensarlo como una «Experiencia Recuperada»?.

Quedarnos en casa implica poposner las rutinas que realizamos la mayor parte de nuestros días, ya sea ir a trabajar, al colegio, a la facultad o incluso realizar las actividades mas frecuentes y simples en nuestra vida cotidiana, como es ir a hacer las compras, salir a dar una vuelta o juntarse con amigos.

Si nos pusieramos a pensar en lo que representa realmente la cuarentena, podríamos notar que no todo es tan malo después de todo.

Quedarnos adentro significa volver a esas actividades que por las rutinas diarias se dejan de lado, como reencontrarse con los hijos, en el caso de que trabajen todos los días y no los vean tan seguido, sacar esos juegos de mesa que por falta de tiempo juntan polvo en el armario, mirar esa serie que dejaron colgada por otras tareas, o cualquier quehacer que siempre posponían para más tarde y nunca lo hacían.

El aislamiento, nos abre diversos caminos hacia otros lugares: clases virtuales, dónde aprendemos nuevas formas de utilizar la tecnología, trabajo en casa, en caso de que muchas personas ya  no tienen que transladarse para cumplir con su deber, la cocina, lugar donde muchos individuos utilizan para experimentar esos platos que nunca se animaron a probar.

Valoramos más cosas que en otro momento serían insignificantes como son los datos del celular, la luz, el wifi, el televisor, el internet. ¿Cuántas veces fingimos un dolor de cabeza, de panza o de cualquier parte del cuerpo para poder quedarnos en casa y no ir al colegio, al trabajo, a una juntada, salida o compromiso?.

Ahora que tenemos la responsabilidad y también la oportunidad de quedarnos más tiempo en la cama, de mirar Netflix, de poder hacer lo que nos gusta, de ordenar la casa, pasar el rato con nuestra familia, no lo desperdiciemos, busquemos en lo más profundo de nosotros esa creatividad que la rutina nos deja de lado.

Seamos conscientes de que entre todos podemos frenar este virus que nos tomó por sorpresa, al quedarnos adentro y salir sólo para comprar en caso de necesidad o de asistir al trabajo.

El momento que estamos viviendo es muy difícil, para mucha gente es bastante más complicado que para otros, es por eso que unidos vamos a lograr vencerlo. Hagámoslo por la gente mayor, por nuestras familias, amigos, vecinos, conocidos, por los profesionales de la salud, que dan sus vidas por la nuestra todos los días.

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