De Soñar con Bill Gates a hacerse millonario gracias al coronavirus;Conoce la historia detrás de la app del momento

En estos días en los distintos medios y los grandes líderes del mundo hablan sobre las consecuencias que está dejando la pandemia del covid 19,desde miles de muertos e infectados hasta recesiones en las eonomias mundiales nuevas vistas desde la gran depresión y las guerras mundiales,sin embargo las crisis son sinónimos de oportunidades y muchos alcanzaron el éxito en momentos de crisis.hoy te traigo la historia detras de la app de videollamadas del momento

Dicha plataforma está viviendo un auge nunca visto en internet,cuando pase toda esta emergencia sanitaria a nivel global

Eric yuan ocupará los primeros puestos de las listas.

Este emprendedor chino de 50 años,es el fundador de zoom,una app que te permite hacer videollamadas online que en estos dos meses ha experimentado un crecimiento nunca antes visto desde la historia del internet.

 Las cifras de zoom y de Eric yuan son muy abrumadoras,dicha aplicación paso de tener 10 millones de usuarios activos a finales de diciembre de 2019 a a superar los 200 millones a finales de marzo.

Para que tengas un ejemplo claro Instagram tardo 3 años en alcanzar esa cifra y aún en ese auge invirtió durante todo un año para pasar de 100 a 200 millones de usuarios


La app de Zoom es la más descargada para iPhone desde hace semanas y su aumento de tráfico diario el mes pasado fue del 535%. La usan los líderes mundiales para constituir gabinetes de crisis; los colegios para llevar a cabo clases online; las empresas para organizar las jornadas de teletrabajo; las familias y los grupos de amigos para estar en contacto durante el confinamiento; los sacerdotes para oficiar misa; los clubes privados para dar fiestas exclusivas en la nube; y hasta hay novios que celebraron de manera virtual su boda arruinada por la cuarentena.

Este desarrollo excepcional catapultó a Yuan en la selecta categoría de multimillonario. La compañía que fundó y de la que posee el 22% de las acciones debutó en el Nasdaq en abril del año pasado con un precio de 36 dólares por acción y una valoración de 9.200 millones de dólares. Antes de la expansión del coronavirus costaban 70 dólares. El pasado 23 de marzo cada acción valía 159,5 dólares, lo que suponía una capitalización de más de 44.000 millones de dólares. Forbes publicó esta semana su lista anual de las personas más ricas del mundo. Yuan ha entrado por primera vez, con una fortuna estimada de 5.500 millones de dólares.

Es un hito asombroso e inesperado para este hijo de una pareja de ingenieros de minas nacido en la provincia de Shandong, a medio camino entre Pekín y Shangai. Él cuenta que la idea que originó a Zoom se le ocurrió en sus tiempos de estudiante en la Universidad de Ciencia y Tecnología de su región, cuando tenía que recorrer un trayecto de diez horas en tren para ver a su novia. Se casó con ella a los 22 años.

Ya en esa época tenía muy claro su objetivo en la vida: emular a Bill Gates, figura por la que sentía una gran fascinación, y emigrar a Silicon Valley. Eran principios de los 90. China aún no había despegado y el imperio tecnológico del valle de San Francisco estaba en plena efervescencia. Vivir el sueño americano no le resultó fácil. Hasta ocho veces le denegaron el visado para entrar en Estados Unidos. Recién lo consiguió en el noveno intento.

Completó su formación en Matemáticas aplicadas e Informática hasta que en 1997 empezó a trabajar en WebEx, una compañía que desarrollaba aplicaciones para realizar videoconferencias. Estuvo diez años como ingeniero programador, “picando código”, hasta que en 2007 la compañía fue adquirida por el gigante Cisco. Ese mismo año ocurrió algo que lo cambió todo: Steve Jobs presentó el primer iPhone. Yuan vio el momento de llevar a cabo el sueño que tuvo como estudiante: un servicio de videochat ligero e intuitivo que las empresas pudiesen usar para organizar reuniones virtuales.

Los directivos de Cisco no le compraron la idea. Ellos usaban su propio servicio (WebEx) o Skype, y no parecía haber hueco para más herramientas. Se equivocaban. Ambas aplicaciones venían de un mundo sin celulares. Yuan pensaba que no eran lo suficientemente flexibles. En 2011 fundó Zoom Video Communications con la ayuda de unos pocos inversores que confiaban más en él que en su idea.

El secreto del éxito de Zoom

La aplicación de videollamadas es fácil de usar, rápido de entender y gratis en su versión más básica. Permite hacer reuniones virtuales con hasta 100 participantes durante máximo 40 minutos sin coste alguno. Pero su explosión global en las últimas semanas ha revelado también cuál es su talón de Aquiles: no es fiable en cuestiones de privacidad y seguridad.

Nefastas experiencias de usuarios y análisis de expertos en ciberseguridad terminaron de destapar las vulnerabilidades de la aplicación. Primero se supo que hackers descubrían fácilmente el código de acceso a reuniones abiertas y se infiltraban en ellas, secuestrando las funciones de uso compartido de la pantalla y mostrando todo tipo de ofensas, desde proclamas racistas hasta contenidos pornográficos.

Poco después la publicación The Intercept denunció que el sistema de comunicación en la plataforma no es el cifrado de extremo a extremo, tal como presumía la compañía. Este diseño, que sí tienen aplicaciones de mensajería comoWhatsapp​ o Signal, asegura que sólo los usuarios que se comunican entre sí pueden leer los mensajes y que la información no queda expuesta en ninguna parte del proceso, ni siquiera para los proveedores de la tecnología o las agencias gubernamentales.

En los días siguientes se evidenciaron otros gravísimos fallos de seguridad y prácticas presuntamente deshonestas de la empresa: se filtraron emails y fotos de los usuarios, se vendían datos a Facebook para fines publicitarios y se ejecutaban trucos propios del malware como automatizar la instalación de la app en computadoras Mac sin pedir los correspondientes permisos al usuario. Las críticas también provocaron que se eliminase la función que permitía revisar si los asistentes a las llamadas estaban prestando atención a la pantalla.

A resultas de todo ello, Zoom se enfrenta estos días a una crisis de reputación monumental, casi tanto como el boom que la llevó al estrellato. Y las consecuencias no hicieron esperar. Desde finales de marzo perdió un tercio de su valor bursátil. Muchos clientes de alto perfil –la empresa SpaceX de Elon Musk y la inmensa red de escuelas públicas de Nueva York, entre otras- anunciaron que dejarán de usar el servicio hasta que no se resuelvan los problemas detectados. E incluso se enfrenta a demandas de sus propios accionistas por exagerar sus estándares de seguridad.

La respuesta de Yuan frente a las críticas

La semana pasada, el empresario chino admitió su responsabilidad en un comunicado publicado en el blog oficial de Zoom: “No cumplimos con las expectativas de privacidad y seguridad de la comunidad, ni las nuestras. Lo siento mucho”, escribió.

Zoom no fue diseñada para que de pronto todo el mundo la usase para socializar, dar clases o trabajar desde casa

En el mismo mensaje anunció un impasse de 90 días en el desarrollo de nuevas funcionalidades con el fin de enfocar todos sus recursos en solucionar “los principales problemas de confianza, seguridad y privacidad”. Yuan también realizó el pasado fin de semana una gira de disculpas por varios medios de comunicación en la que aseguró que restauraría la reputación de la compañía.

En siete días ya ejecutó dos medidas de impacto: por un lado, la constitución de un Consejo Asesor que cuenta con algunos de los principales líderes de seguridad de todas las industrias y que se encargará de realizar una auditoría de seguridad y preparar un informe de transparencia; por otro, contrató como asesor externo a Alex Stamos, exdirector de seguridad de Facebook, una de los muchas voces reputadas que criticó duramente los agujeros de seguridad detectados en Zoom.

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Yuan le llamó personalmente: “Me hizo preguntas detalladas y reflexivas sobre mis experiencias trabajando en empresas que enfrentan crisis extremas, y me impresionó su disposición a tomar medidas agresivas para hacer de Zoom una compañía fiable”, ha escrito Stamos en su página de Medium.

El único consejo que Yuan recibió de su padre antes de salir de China fue: “Trabaja duro, sé humilde”. En los primeros pasos de Zoom, allá por 2013, enviaba personalmente un correo electrónico a cada usuario que se daba de baja. Uno de ellos le respondió acusándole de tener un bot que se hacía pasar por el CEO de la compañía. Para demostrarle que era él Yuan le retó a realizar una videollamada.

La anécdota refleja que Eric S. Yuan sigue dispuesto a “bajar al barro” para defender su honestidad como empresario. El desafío al que se enfrenta para recuperar la confianza de la industria es mayúsculo, pero si algo ha demostrado durante su vida Eric S. Yuan es perseverancia. Y ahora tiene otro punto a su favor: se ha convertido en uno de los hombres más ricos del mundo.

Por: Ruben Torres.

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