Electrizante concierto de Muse en Argentina

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La banda británica de rock alternativo presentó Simulation Theory brindó un gran espectáculo retrofuturista en el Hipódromo de Palermo bajo un cielo que presagiaba la tormenta.  

El viernes fue un día especial. La tormenta que había azotado a gran parte del país durante la noche del jueves y la madrugada del viernes, planteó la posibilidad de que muchos eventos que iban a realizarse en la Ciudad de Buenos Aires sean cancelados por el peligro de una inminente tormenta eléctrica. Quienes ya teníamos la entrada para el tan esperado concierto de Muse para la presentación de su octavo disco, lanzado el año pasado, nos encontrábamos expectantes a saber si las puertas del Hipódromo de Palermo se abrirían para recibir al público o si habría que esperar otra fecha. No estuvo ausente el pensamiento de “¿Qué pasa si se cancela y no lo pueden reprogramar?”. Sin embargo, el comunicado llegó luego del mediodía: Muse adelantaría su concierto de las 21:30 a las 20:00 h, dado que la tormenta estaba prevista para la noche.  

Las puertas del predio se abrieron pasadas las cinco de la tarde y cerca de las seis, la banda inglesa Kaiser Chiefs daría inicio a la previa bajo un cielo despejado y un clima caluroso. Tocaron un total de ocho canciones, entre las que destacaron People Know How to Love One Another, Everyday I Love You Less and Less, Ruby y Record Collection.  

Luego les llegó el turno a los hermanos Pato, Guido y Gastón Sardelli, los chicos de Airbag. Sin dudas, el público terminó de motivarse con la actuación Pato –que bajó a saludar a quienes se encontraban en la valla– y la banda argentina que comenzó tocando sus trabajos más recientes, hizo corear el himno nacional argentino y terminó su performance con el clásico Solo aquí, despidiéndose mostrando su gran respeto por Muse y mandando saludos a quienes no pudieron asistir al evento y lo vieron a través del servicio de streaming de Flow. 

Y finalmente, pasadas las 20 horas, comenzó lo que todos esperaban. Un espectáculo de luces le dio la ambientación a la versión alternativa de Algorithm y Matt Bellamy con sus lentes luminosos, Dominic Howard y Christopher Wolstenholme salieron al escenario para presentar Simulation Theory, el último disco de Muse. Pero, además, las trompetas subieron para tocar Pressure, los soldados espaciales liderados por un alienígena holográfico adornaron Psycho y los cañones de espuma bañaron al público en Propaganda.  

No cabe duda de que el show iba creciendo minuto a minuto. Sin embargo, hubo varios momentos que le dieron un significado especial, siendo el primero cuando Dominic y Matt dieron al público la opción de elegir entre dos temas: Bliss Showbiz. La lista tenía programada a Bliss desde un principio, pero los fanáticos se pasaron todo el concierto pidiendo Showbiz, la cual lleva el nombre del primer disco de la banda publicado en 1999. Luego de un cómico momento y un muy parejo griterío por una canción u otra, resolvieron dar un homenaje a sus propios inicios por la nostalgia que se había despertado en todos. 

A esto le siguió un sing alone de la acústica Dig Down con los celulares iluminando la noche en lo que fue el momento más relajante del show. Tras los anteojos con luces azules para MadnessMercy retumbó en el predio y Matt se paseó tocando las manos de unos pocos afortunados que estaban a la izquierda del escenario y dejó con las ganas al resto. 

Pasaron unas canciones más con la emoción a flor de piel y el cielo se tornó oscuro, comenzaron a caer las gotas y la maquinita de arcade se posó en el centro: era la hora de volver a cantar Algorithm, pero en su versión original.  

Llegaron los relámpagos, algún rayo lejano y la orden de los organizadores de terminar el show por cuestiones de seguridad.  Muse iba a quemar todos sus cartuchos en el último tema, el destinado a cada uno de sus cierres: Knights of Cydonia con la introducción de Man With a Harmonica y la aparición del gigante Murph the Robot acechando a todos para un cierre brutal. Todos los sonidos emitidos por los instrumentos fueron coreados por el público bajo la lluvia con pelotas gigantes danzando al ritmo de la tormenta y la canción, que terminó con el emotivo saludo de Matt, Chris y, sobretodo, Dominic, que salió del escenario con la bandera argentina como una capa y deseando regresar al único país donde se canta todo: una letra, un bajo, la batería, la guitarra y el sagrado grito de Knights of Cydonia

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