Escribir no tiene límite de edad.

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El pasado domingo 8 de Septiembre, asistimos a la Feria del Libro realizada en Ezeiza y nos encontramos con un ambiente ameno y cálido, entre tanto frío invernal de agosto. Allí, tuvimos el agrado de conocer a autores y autoras locales. Entre ellos, estaba Luis, quién nos dió un resumen de sus publicaciones e historia de vida.

Luis Julio Della Fonte es un escritor de 80 años, de la ciudad de Monte Grande, especializado en políticas públicas y jubilado; hace más de 25 años que escribe y cuenta con más de quinientos poemas escritos y doscientas narrativas en sus bolsillos, con numerosos premios en distintos certámenes. Asimismo, participó de diversos talleres literarios, fue secretario general de Estudios Históricos de su partido (Esteban Echeverría) y secretario general de SADE (Sociedad Argentina de Escritores) del mismo.

Por otra parte, nos contaba con anhelo que “…antes de escribir, era operador de IBM, de máquinas contables…eran de esas computadoras grandes, gigantes”. No obstante, mencionó su reciente logro -el de terminar la escuela secundaria- hace 3 años; nada más, ni nada menos que en la casa de estudios de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Lomas de Zamora. 

Este 2019, a través de Ediciones Tahiel y en formato de homenaje, estará presentando la reedición de su primer obra “El Tren de la Locura”. Donde, el personaje principal se transporta a través de un tren en diferentes etapas del tiempo: como, por ejemplo, al holocausto o al momento de la última dictadura cívico militar en Argentina. Además, el autor agrega que la historia tiene un enfoque “respecto a la mente, donde el antagonista de la historia es la propia muerte”. Asimismo, nos develó que estaría trabajando en un nuevo escrito llamado “La Tragedia”, que relata los sucesos de un avión que cae en un pueblo y los hechos a partir de dicho caos.

Su próxima participación será en la Feria del Libro de la Matanza el 14 de Septiembre. Además, lo encuentran en redes como Instagram y Facebook con su nombre y apellido. 

En resumidas cuentas, nos llevamos una charla agradable y motivante (mucho más para la subjetividad de jóvenes escritores), con una excelente persona que, sin dudas, es una muestra de que la creatividad, el arte y la cultura no tienen límites de edad.

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