GORDOFOBIA: ¿FANTASÍA O REALIDAD?

“Rellenitx”, “Gordx de mierda”, “Puerquito”, ¿Quién no ha escuchado esos comentarios alguna vez? Como se arraiga el concepto de “gordura” con pereza, mala alimentación, falta de ejercicio, cuando en realidad hay personas gordas que tienen una alimentación más equilibrada y sana, que se cuida más, que hace más deporte que personas delgada. Estar gordo no es sinónimo de ser poco sano, hay de todo: gente que se cuida más o menos, que come más o menos comida rápida y/o ultraprocesada, etc.

Vamos a comenzar de qué término gordofobia no existe, según el diccionario de la Real Academia Española. No obstante, la construcción discursiva despectiva hacia los cuerpos gordos no es un fenómeno nuevo, se define a la gordofobia como “un sesgo automático y normalmente inconsciente que lleva a discriminar, objetividad y minusvalorar a las personas con sobrepeso”.

Si nos metemos de lleno en el tema, el rechazo y discriminación a la gordura, la promoción de cánones de belleza asociados a la delgadez en medios de comunicación tienen larga data en nuestro país.

Un claro ejemplo de ello es el programa Expertos en pinchazos (1979), con Alberto Olmedo y Jorge —justamente, “el gordo”— Porcel, que en sus sketches no sentían pudor a la hora de burlarse sin tapujos de la gordura. De igual manera, las veces en las que Pepe, de Casados con hijos (2005), insulta a sus clientas y a su esposa con el término “gordas”, acompañado de diferentes adjetivos despectivos.

En lo que va del confinamiento, llama mucho la atención la viralidad de los posts con imágenes de matoneo y burla hacia la gordura, que visibilizo un racismo socialmente aceptado, que además fue el disparador de ansiedades y otras graves afecciones en la salud mental de las personas con sobrepeso, en redes sociales, memes y chistes acerca de los kilos aumentados durante la pandemia, como la imagen de la escultura de David de Miguel Ángel antes de la cuarentena junto a su versión del después, pero con varios kilos de más.

Podemos decir que son sólo memes, que son parte de una presión social que refleja la cultura de la dieta en que vivimos, y que la cuarentena es una manifestación inconsciente del problema. Estamos frente a la gordofobia, que consiste en asociar a la gordura con la enfermedad y el fracaso y, en sentido inverso, a la delgadez con la buena salud y reconocimiento social.

Teniendo en cuenta que en actualidad hay muchas personas que están luchando por vencer el estigma, todavía es algo que está muy arraigado en nuestra sociedad, y es que hay que entender que la gordofobia no solamente afecta a personas que están gordas, sino que también influye en las personas que no lo están: el miedo a engordar, a ser devaluada como persona, a ser menos por tener unos kilos…

Todo por culpa de esos prejuicios que nos graban a fuego y que, en muchas ocasiones, acaban desencadenando problemas serios a las personas que sienten que no encajan, que acaban desarrollando un trastorno mental por culpa de lo que la sociedad nos impone y piensan que, a través de la comida, pueden controlar también su propia vida.

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