Guía de abordaje ante situaciones de Violencia Sexual

A partir de la denuncia al profesor Ariel Bargach, ex docente de Periodismo Gráfico en la Universidad de Lomas de Zamora, denunciado por varias ex alumnas por acoso sexual, resulta urgente contar con una guía de ayuda ante estas situaciones de violencia, para que las mujeres seamos escuchadas de la manera correcta.

¿Qué se considera abuso sexual?

A una agresión sexual violenta que atenta contra la libertad de la persona y su derecho a elegir la actividad que quiere ejercer. Para que se considere delito, es necesario: 1) una conducta abusiva de contenido sexual; 2) contacto corporal directo entre el agresor y la víctima; 3) que éste contacto físico afecte las partes sexuales del cuerpo de la víctima; y 4) ausencia de consentimiento en la víctima respecto del acto sexual en que se ve involucrada.

¿En qué se diferencian el acoso, la violación y el abuso sexual?

El acoso es verbal, simbólico, se da con gestos, pero no implica una relación cuerpo a cuerpo. Cuando hay un contacto físico -por ejemplo, una chica que es tocada en sus genitales por un hombre, sin consentimiento- estamos hablando de un abuso. Y la violación, término reemplazado por el de “abuso sexual con acceso carnal” según el Código Penal Ley 27.352 -art. 119-, es acceso carnal ya sea de forma anal, vaginal u oral, introduciendo objetos o partes del cuerpo en cualquiera de las primeras dos vías.

Por lo general, se suele confundir los primeros dos términos, ya que son acciones parecidas, pero ambas tienen sus características, por eso es imprescindible saber diferenciarlas.

¿Cual es la pena máxima para el victimario?

Un abuso sexual con acceso carnal está penado con una pena máxima de 15 años, sin contar los agravantes. En los casos de abuso simple, hay una pena de 6 meses a 4 años. Entonces, prescriben a los 4 años.

Pasos a seguir para acompañantes ante declaraciones de violencia sexual

1) La escucha y posibles intervenciones

  • Si la víctima decide narrar el/los hecho/s y a la hora de visualizar los acontecimientos se ve perturbado/a, o simplemente con la incapacidad de otorgar una devolución que pueda contenerla/o, se ruega solicitar apoyo o asesoramiento a profesionales para intervenir. Además, de solicitar ayuda en aquellos casos que la víctima tenga alguna capacidad diferente.
  • Ante la seguridad del acompañante en seguir con la entrevista y asumir la responsabilidad de la escucha, luego cautelosamente debe recomendarse un profesional (psicólogo/a, médico/a, o abogado/a en caso de ser necesario) ya que ayudaría con la parte psicológica o física de la víctima para lograr superar el/los acontecimiento/s.
  • Es necesario un espacio físico acorde, sin ruidos, ni molestias para mayor privacidad. Que favorezca a el/la narrador/a y que la induzca a un estado de mayor tranquilidad. Ya que la mayoría de los abusadores, son de su entorno -padre, padrastro, amigo, primo, pareja-.
  • Se debe mantener una actitud constante de escucha hacia la víctima, respetando los silencios y darle valor a su relato. Si no quiere seguir con el diálogo hay que respetar su decisión, no forzarla/o y dar el tiempo necesario para que se encuentre en condiciones de hacerlo. Hay que brindarle contención y calmarla/o.
  • Es necesario prestar la máxima atención al relato, sin postergar o interrumpir, evitando preguntas que puedan resultar agresivas e incorrectas. Nunca hay que poner en duda el relato o señalarle contradicciones, falta de detalles o de ausencia de recuerdos de determinadas situaciones. No se le debe preguntar “¿Pero cómo lo hizo?, ¿Y dónde estabas?” Es importarte explicar que la situación no le debe generar culpa, ni vergüenza. Insistir con que es muy valioso que se haya animado a contarlo. No se debe cuestionar, ni juzgar la actitud por no haberlo contado antes.

2) Señales de un posible abuso

  • Episodios de miedo.
  • Sensación constante de inseguridad.
  • Recuerdos de significación desagradable.
  • Falta de concentración.
  • Ansiedad.
  • Rechazo al referirse a su cuerpo.
  • Sentimiento de culpa.
  • Baja autoestima.
  • Enojo.
  • Depresión.
  • Dificultades para mantener relaciones íntimas.

3) ¿Dónde se debe realizar la denuncia?

En el Gabinete de Delitos Sexuales de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI). U.F.I. y J 2 Especializada en Femicidios de Lomas de Zamora (Departamento Judicial). Unidades Descentralizadas especializadas en Violencia de Género. Comisarías de la Mujer y la Familia (CMF). Comisarías locales. Oficinas de Atención a las Víctimas de Violencia de Género. La cámara del crimen del Palacio de Tribunales. Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema. Además de juzgados y/o fiscalías.

Porcentajes en Argentina/Latinoamérica

Según encuestas publicadas por el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género E.L.A. (2020)

“… En la encuesta aplicada en la Ciudad de Buenos Aires 6 de cada 10 de las mujeres encuestadas ha sufrido algún hecho de violencia durante su vida por parte de una pareja actual o pasada. Si bien esta violencia está presente a lo largo de toda su vida, es entre los 18 y 49 años de edad cuando están más expuestas al fenómeno…” “… Las mujeres que sufrieron algún hecho de su actual pareja o parejas anteriores, el 21,5% fue expuesta a violencia física y 13,5 % experimentó situaciones de violencia sexual…”“… 3 de cada 10 mujeres dicen que les faltó apoyo de familiares y/o personas amigas para atravesar los laberintos burocráticos que muchas veces son parte de los problemas de acceso a la justicia.” Por éste último, es tan importante el apoyo que se le debe brindar a la víctima. Puede causarle un daño severo, tal vez mayor al acto sexual -sin consentimiento- ocurrido anteriormente.

La encuentras realizadas por el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat junto con el ELA, demuestran que en la Ciudad de Buenos Aires “… La violencia física ha estado presente en la vida de 2 de cada 10 mujeres. Los hechos de violencia física y sexual han afectado a 1 de cada 4 mujeres residentes en la ciudad. El 15% de las mujeres encuestadas manifestó haber sido víctima de violencia sexual en sus relaciones de pareja a lo largo de su vida. Un 11,7% lo fue de violencia sexual moderada (incluye acciones como haber tenido relaciones sexuales sin desearlas, o realizar actos sexuales con los que no estaba de acuerdo o no se sentía cómoda); mientras que un 3,8% afirmó haber sido sometida a conductas de violencia sexual severa, como por ejemplo que un compañero haya empleado la fuerza física para obligarla a tener relaciones sexuales. Las personas que ejercen violencia sexual pertenecen generalmente al entorno cercano de las mujeres: en casi la mitad de los casos se trataba de una pareja o esposo (actual o pasado), seguido por personas conocidas (vecino o amigo) en el 7% de los casos. La violencia sexual perpetrada por una persona desconocida alcanza a menos del 5% de los casos… ”. Estos datos no deben ser desatendidos. Es un elevado porcentaje de mujeres/LGTBIQ+ (lesbiana, gay, transexual, bisexual, intersexual, queer) que están transitando por esta situación, posiblemente en este instante.

Por su parte la O.N.U. Mujeres (2019), registró que en América Latina y el Caribe, al menos 1 de cada 3 mujeres ha sufrido violencia física y/o sexual en algún momento de sus vidas.

El Sistema Nacional de Información Criminal (S.N.I.C.) indicó a nivel nacional 4.141 denuncias de violación para 2018, con 4.266 víctimas. Otros hechos de violencia sexual en distintos rubros arrojaron 12.708 víctimas: así, se calculan 16.974 víctimas en total, 1.800 más que en 2017 según el mismo sistema. Las causas por violaciones entre 2017 y 2018, por otra parte, aumentaron un 9%.

Lo que tiene que captar nuestra atención, es que todavía son muy pocas las víctimas que logran solicitar ayuda. Hay que aprender a valorarlas, e incentivarlas a denunciar.

Existe algo más traumático que ser violada o agredida de forma íntima: no ser creída luego de relatar el violento episodio. Un doble daño. La primera violación la ejerce el violador. La segunda, quienes dudan y cuestionan los testimonios de las mujeres víctimas de la violencia machista.

Atención a mujeres, LGBTIQ+ en situación de violencia comunicarse a la línea 144 las 24 horas, o al Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad.

Centros de atención cerca de la UNLZ:

  • Comisaría de las Mujeres:

Remedios De Escalada. Dirección: Aguilar 2333, (Entre Juan B Justo y Guarracino)

  • Coordinación de Políticas de Género y Diversidad Sexual

Lanus. Dirección: Zuloaga 57, Planta Alta, Lanus Oeste

  • SAE. Dirección de Políticas de Género en Salud

Banfield. Dirección: Castro Barro 130

  • Juzgado de Familia N°3 y 4

Banfield. Dirección: Azara 1648

  • U.F.I. y J 2 Especializada en Femicidios de Lomas de Zamora

Banfield. Dirección: Presidente Perón (ex Camino Negro) y Larroque, 2do Piso.

  • Comisaría de las Mujeres

Temperley. Dirección: 25 De Mayo 348

  • Comisaría de las Mujeres y la Familia

Burzaco. Dirección: Andrade 98 Y Quintana

  • Fiscalía especializada en Violencia de Género

Monte Grande. Dirección: Güemes 429

Por: Rocio Luciana Romero

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